Encontré mi pasión

13 mar 2025

Hace un tiempo que vengo desconfiando de ese “propósito” o de esa “pasión” que uno encuentra en su vida y que es lo que lo va a marcar para siempre.

Empecé a pensar: 1. que no tengo una pasión 2. que eso era un mito.

Pero no porque no me estuviera pasando a mí, sino porque me parecía bastante raro que a alguien le guste solo una cosa y que la elija para siempre.

Siempre veo algo en común en las personas exitosas: aman lo que hacen, si no, no serían exitosos.

Entonces pensé: ¿el factor que te hace encontrar lo que te gusta es cuando te va bien?

Fue la primera pregunta de muchos pensamientos que se me vinieron antes que esa, pero igualmente lo pensé, y por bastante tiempo. Por eso creí que debía hacer algo por mucho tiempo, encontrar algo que me haga “exitoso” y darme cuenta de que amo eso cuando, no sé, mi cuenta bancaria esté en positivo.

No creo que algo me guste por siempre, creo que es como las comidas, cuando comes algo por mucho tiempo y muy seguido, después no quieres saber más nada.

Hubo un punto de inflexión en este último tiempo, en el que me di cuenta de lo que me apasiona, cuando después de mucho tiempo me levanté con ganas de salir de la cama. Me levanté con ganas de vivir y de hacer algo.

Contexto: yo venía trabajando para una startup, y durante un año amé lo que hice, lo hice con mucha pasión. Pero, por muchos factores, eso se fue perdiendo hasta llegar al punto de sentir que no hacía lo que amo.

Cuando en el trabajo me preguntaron si quería seguir, pensé: ¿será que la vida me pide que tome un solo riesgo para volver a encontrar eso que me gusta?

Y así creo que fue.

Me quedé a la deriva, solo, desempleado y con bastantes dudas.

Lo importante es que después de eso decidí moverme, moverme demasiado. Tenía amigos emprendiendo y los ayudé. Miles de propuestas que rechacé, les volví a hablar. Miles de empresas que no acepté, los volví a contactar y a ofertar.

Pero lo primero que pensé fue: voy a decirles que me quedo en la empresa.

¿Qué sentido tenía? ¿Plata? ¿Zona de confort? ¿Hacerlo para que mi familia no me vea como un desempleado?

Toda mi cabeza sabía que no era por ahí, pero siempre tienes al diablito arriba del hombro pensando que quizás sí…

Mi decisión cambió cuando me levanté un día con ganas de no hacer nada. Me levanté pensando en un descanso, solamente de un día.

Ese día claramente no descansé, todo lo contrario, mi cabeza pensó más que nunca y más que nunca me puse a hacer proyectos en los que antes no tenía tiempo para trabajar.

Y creo que ahí las cosas cambiaron.

Las GANAS con las que hice esos proyectos, las ideas que tuve, la motivación, la inspiración. Ese día me quedé hasta las 3 a.m. trabajando, yéndome a dormir no sé por qué, porque solamente quería seguir haciendo.

Al otro día, me levanté a las 7 a.m., sin sueño, pensando ideas y muy feliz.

Creo que ese fue el punto de inflexión. El darme cuenta de que al menos mis ganas están cuando es algo mío.

Ese proyecto ahora se llama Creact, y es casi una realidad. 6 meses pensándolo, 1 día ejecutándolo.

Ahí es cuando encontré mi pasión, cuando trabajo en algo propio que crea valor. Me di cuenta de que mi pasión es crear, y más cuando el proyecto es una bomba, y más cuando aspiro alto.

Así que, como conclusión a esto: busquen lo que aman en sus sensaciones. No lo busquen con preguntas, no lo busquen con videos de YouTube y no lo busquen con un libro. Búsquenlo en esa sensación, como fue la mía, de dormir 4 horas y estar despierto.

Estar soñando despierto.

Create a free website with Framer, the website builder loved by startups, designers and agencies.