
No sé si alguien de acá conozca rápidamente la diferencia entre franqueza y sinceridad.
Yo no la conocía hasta que lo googleé y lo dejo acá:
“La franqueza, a menudo impulsiva, se enfoca en expresar la opinión sin filtro, mientras que la sinceridad busca la verdad con respeto y consideración por el receptor.”
O sea, una va con filtro y la otra no.
Para que mis palabras valgan, tuve que ser franco, bastante franco.
No quiere decir que lo que le afecte a las personas no me importe, sino que quiero que escuchen la pura verdad.
Porque yo quiero escuchar la pura verdad, para sacarme todos los problemas lo más rápido posible, sin vueltas.
Tuve que aprender a ser franco para dar mi punto de vista en cada momento exacto. De la franqueza vienen las cosas más grosas.
Si sos franco, vas a dar opiniones valiosas con puntos de vista reales. Si sos sincero, probablemente vas a dar el punto de vista que la otra persona quiere escuchar.
Y esto lo aplico a todo.
¿Viste cuando en el colegio el profesor hacía una pregunta y pedía que levanten la mano, y vos tenías tu pensamiento formulado pero nunca lo dijiste por falta de franqueza?
Bueno, imagínate si todas esas veces que eso pasó, todos los alumnos hubiesen sido francos:
Hubiesen aprendido bastante más.
Capaz hubiesen creado una nueva respuesta ante esa pregunta que el profesor piensa que sabe.
Así también, en la creatividad, cuando hay todo un grupo dando ideas, y vos en tu cabeza, en vez de estar dando ideas, estás pensando: “¿Será buena idea? ¿O creerán que no soy creativo/sabio/etc.?”
De la franqueza puede venir la próxima idea millonaria.
Así que te recomiendo ser franco, porque tu punto de vista actual vale más que el de cualquier otro momento.